Sacar tiempo de donde no lo hay
De todas las excusas en que se escudan aquellos que nunca terminan ningún proyecto, la falta de tiempo –porque necesita ser invertido en otro aspecto de su vida más importante como estudios, trabajo, familia, etc.– es una de las más comunes. Cuando por falta de tiempo alguien cancela o deja de trabajar en un proyecto indefinidamente, no suele ser alguien demasiado serio (o con suficiente disciplina) como para desarrollar –y acabar– un proyecto en su tiempo libre. Que este fuera abandonado era cuestión de tiempo, y esta fue la primera excusa que apareció. Sin embargo, en la mayoría de los casos, cuando un emprendedor no se dedica a tiempo completo a desarrollar sus proyectos, siempre suele tener problemas para encontrar tiempo libre que dedicarle, por lo que estos proyectos, a menudo prometedores, suelen avanzar muy despacio. Personalmente es una situación que me molesta bastante y que me ha estado persiguiéndo desde hace tiempo.
En este artículo haré un repaso a distintas formas en las que una persona puede sacar tiempo para sus propios proyectos, la mayoría de ellos basados en mi propia experiencia, pues he probado casi de todo. Por supuesto cada persona es un caso distinto, pues tiene un horario de trabajo o estudios que debe respetar, una familia a su cargo u otras obligaciones y por tanto debe adaptarse a ellas. Yo discutiré aquellas cosas que he probado, con más o menos éxito, para dar ideas a quien pueda interesarle.
Aprovechar fines de semana
Este es bastante obvio, mucha gente tiene tiempo libre los fines de semana que generalmente desperdicia. Aquí debo admitir que peco de este mismo mal, pues cada vez me fascina más la imposibilidad que tengo de hacer nada útil los fines de semana. Aunque definitivamente es algo en lo que debo tener más disciplina, es una fuente de tiempo importante, ¡así que no la malgastes si no tienes otra!
Eliminar pasatiempos
Pregúntate a ti mismo, ¿Cuánto tiempo a la semana gastas en ver la televisión, leer libros o blogs, jugar a la consola u otras actividades de ocio similares? Sí, divertirse está bien. Y sí, leyendo, y hasta incluso (pocas veces) viendo la televisión, uno se culturiza. No estoy diciendo que sean cosas innecesarias, es mejor hacer eso que nada. Pero aquí la cuestión es si te compensa estar viendo Salsa Rosa antes que trabajar tu proyecto. Recuerda que eres tú quién se queja de que no tienes tiempo. En este caso debo decir que lo aplico bastante a rajatabla, pues hace meses que no veo la TV más de diez minutos seguidos y más todavía que no juego a ningún videojuego.
Cambiar horas pasivas de noche por horas activas de mañana
Esto es algo que hice durante un tiempo mientras desarrollaba un proyecto y la verdad es que me fue muy bien. Esta técnica está destinada a personas que después de un duro día trabajando, estudiando o entrenando –o un poco de todo, como era mi caso en ese momento– están muy cansadas al final del día para aprovechar esas últimas dos o tres horas antes de irse a dormir que sí tiene libres, y que aprovechadas diáriamente harían avanzar su proyecto con paso lento pero firme. La idea es, si tus horas libres son por ejemplo de 22:00 a 0:00, en vez de gastar esas horas viendo la TV, navegando o procrastinando en general –ya que trabajar en un proyecto requiere estar mentalmente bien, y uno está cansado a esas horas–, prueba a irte a dormir a las 22:00 y levantarte dos horas antes de la hora a la que te levantes normalmente (por ejemplo, en vez de las 7:00, las 5:00) y después de lavarte bien la cara con agua fría, trabaja con las pilas cargadas durante esas dos horas. Te parecerá raro pero recién levantado, desayunando algo y en total silencio (supongo que a las cinco de la mañana de un martes no habrá mucha gente despierta en tu casa) se trabaja realmente bien. Es algo que recomiendo mucho.
Sueño polifásico
Ahora viene la parte rara, rara de artículo. Supe de esta “forma de dormir” por un post en el blog de Steve Pavlina, reconocido gurú dentro del mundo del desarrollo personal. Se basa en la idea de que en vez de dormir durante una gran cantidad de tiempo y de una vez (de seis a ocho horas, normalmente), se duerma a base de pequeñas siestas (15 – 20 minutos) durante todo el día. Teniendo en cuenta que después de una fase de adaptación a este método unas seis siestas son suficientes, realmente uno duerme sólo unas dos horas al día, con lo que el ahorro de tiempo es evidente.
Por extraño que parezca, no parece haber ningún tipo de problema de salud asociado a esta forma de dormir y se está incluso más “lúcido” durante el tiempo que se está despierto que con un sueño monofásico. No obstante, hay dos problemas básicos. El primero, obviamente, es la necesidad de tomar esas siestas cada poco tiempo. Hay gente que simplemente no se lo puede permitir, por su horario laboral. Sin embargo, después de un periodo de adaptación, se puede ser flexible con los horarios de estas, dejando hasta cinco o seis horas entre un par de siestas durante el día, y luego hacerlas más frecuentemente –cada dos horas– durante la noche. La idea es no dormir más de 20 - 25 minutos de una vez, y no saltarse nunca una siesta (hacer menos de seis al día). Otro problema es el periodo de adaptación, que dura una semana aproximádamente. Durante este tiempo hace falta una gran disciplina para echarse sólo las siestas necesarias (aunque pueden añadirse un par más al día si es necesario, y hacerlas cada tres horas) y sobretodo no hacerlas más largas (pasarse de dormir, vamos). Esto es debido a que, sobretodo los primeros días, uno se encuentra realmente cansado, casi en estado de zombie, así que habría que disponer de al menos una semana libre para pasar esta fase. Esto no es algo nuevo, ni mucho menos. Se ve que Leonardo DaVinci durmió de esta forma durante parte de su vida, y personajes como Einstein o Edison eran aficionados a las siestas y a dormir poco.
Si os interesa este tema, Steve Pavlina lo estuvo experimentando durante muchos meses, y estuvo bloggeando al respecto muy detalladamente. La conclusión que sacó es muy positiva, pese a que tuvo que volver al sueño monofásico porque acabó cansándose de estar con un horario distinto al del resto del mundo, incluída su mujer. Seguramente tendréis muchísimas dudas y preguntas sobre este método, su efectividad, sus efectos secundarios, su eficacia en el horario normal de una persona, etc. Seguramente estará respondido en alguno de sus posts, a mi no me queda ninguna duda.
- Sueño polifásico: introducción
- Día 1
- Día 2
- Día 3
- Día 4
- Día 5
- Día 6
- Respuestas a preguntas de lectores
- La opinión de su mujer en este experimento
- Día 7
- Días 8-11; un fin de semana fuera de casa
- Días 12-18
- Días 19-20
- Día 21
- Día 22
- Días 23-24
- Días 25-30
- Informe del día 60
- Informe del día 90
- La vuelta al sueño monofásico
Yo personalmente lo probé hace un par de años pero no conseguí pasar la fase de adaptación, siempre acababa durmiendo demasiado. Sin duda es una asignatura que todavía tengo pendiente y que volveré a intentar en el futuro.
- ¿Te gustó el post? »
- Vótalo (9)
- Añádelo a tus favoritos

Comentarios